Entrevista a la Maestra Verónica Sánchez Olgín, Presidenta del Comité de Equidad de Género a nivel Nacional.

En Fechas pasadas tuvimos la oportunidad de platicar con la Maestra Verónica Sánchez Ólguín, Presidenta a nivel Nacional del Comité de Equidad de Género, quien nos compartió algunos conceptos interesantes, asi como los planes que hay a mediano y corto plazo para el comité.

 

¿Quién es Verónica Sánchez Olguín?

Soy una mujer hidalguense que por mi historia familiar me he formado con ideales solidarios, de apoyo social y de búsqueda de mejores condiciones humanas, de esta extracción surge mi interés de ser Trabajadora Social, profesión que me ha colocado en una postura alineada a la filosofía y cultura cooperativa.

Durante mi trayectoria laboral he tenido oportunidad de participar en diversos grupos de investigación y debate sobre la reproducción humana con enfoque social en el campo educativo y de la salud; en el Colegio de México por ejemplo formé parte del Programa de Salud Reproductiva y Sociedad donde los proyectos estaban vinculados al análisis ético de las formas como nos reproducimos como sociedad, los patrones culturales de ser hombre, mujer, madre, padre, masculinidad, feminidad, pareja; en diferentes ámbitos de nuestra vida: personal, familiar, laboral, comunitaria y social.

Así fui incursionando en una visión del trabajo de género con enfoque relacional, donde reconozcamos y trabajemos en la inclusión de mujeres y hombres en procesos de reconocimiento de nuestro ser y estar en el mundo, sin menoscabo de una o de otro.

 ¿Qué implica ser la Presidenta del Comité de Equidad de Género a Nivel Nacional?

Es una oportunidad enorme que me permite participar en la construcción de un andamiaje para operar esta perspectiva que he construido del género, que favorece la articulación con otras organizaciones cooperativas y de orientación social.

La experiencia me ha mostrado grandes desafíos que también enfrentan los hombres, lo que significa que la idea de que género no es sinónimo de mujer, si bien ha sido necesario hacer visible su presencia por el relegamiento histórico que ha tenido, eso no implica apostar todos los esfuerzos y recursos a darle exclusividad en los programas.

El mundo está construido sobre bases en las que el ser humano ha ido perdiendo lugar en los programas y se da prioridad a la productividad, rentabilidad, entonces hay que trabajar por el retorno al camino de equilibrio organizacional.

Trabajar género es trabajar por la construcción de condiciones para fomentar relaciones humanas, de reconocimiento, respeto y ayuda mutua de mujeres y hombres como lo establece el cooperativismo.

Participar en el Comité de Equidad de Género (CEG México) es un primer momento de posicionar esta perspectiva en las organizaciones cooperativas de diferentes niveles e ir articulando al comité con otras organizaciones como como la Unión de la Red Nacional de Mujeres Cooperativistas para fortalecernos mutuamente.

 ¿Cómo ves la situación actual de las mujeres al interior del movimiento cooperativo mexicano?

En principio me parece que hay una confusión importante que debemos dilucidar, la mujer ha tenido una función de acuerdo a los roles culturalmente asignados, pero también al desarrollo del cooperativismo en diferentes momentos históricos y las condiciones específicas de cada cooperativa, no es lo misma situación de la mujer en una cooperativa como La Cruz Azul, que una de Ahorro y Préstamo, la naturaleza de su origen y actividad es diferente, les da una especificidad concreta, es decir una cooperativa de producción requiere de una fuerza de trabajo diferente según el producto a una de prestación de servicios. Por eso creo que acciones positivas como la paridad en los órganos de representación, no necesariamente responden a la realidad de las cooperativas, la proporción no debe basarse solo en un criterio estadístico, debe considerarse la conformación de su población, sus características y aspiraciones.

En muchas ocasiones he escuchado decir que los espacios están disponibles pero que las mujeres no los aprovechan, y cuando tienen la oportunidad de asumirlos renuncian a ellos; debemos entonces ir desentrañando lo que está detrás de las mujeres y hombres en la configuración de esta dinámica. La equidad de género no sólo es sinónimo de igualdad de oportunidades sino de construir las condiciones para que esas oportunidades vayan acompañadas de una formación para el ejercicio del poder, la toma de decisiones, el desarrollo de talentos, esto implica ir construyendo una cultura de equidad para mujeres y hombres, hay mujeres que aspiran a participar o que son el sustento fundamental de su familia y no pueden por la carga doméstica que deben cumplir o deben hacerlo en condiciones diferenciadas de los hombres, como jornadas inflexibles o el salario por ejemplo, hay mujeres que no lo desean y así lo expresan porque su perspectiva es complementaria al del hombre en su familia; pero también hay hombres que no están dispuestos a dejar los espacios para las mujeres, aunque en su discurso esté presente, otros que deben asumirlos aunque no lo desean pero son asignados, así podríamos hacer un listado de combinaciones que dejan ver esta articulación en la subjetividad de mujeres y hombres que van determinando la situación de mujeres y hombres en las organizaciones cooperativas.

Esta orientación es un campo fértil para el análisis y sensibilización del tema porque implica generar espacios de reconocimiento mutuo para la construcción de relaciones de género desde la comprensión de lo que somos, de lo que aspiramos y del campo emocional que nos acompaña permanentemente y nos limita o nos potencia.

Actualmente ¿Qué está haciendo el Comité de Equidad de Género?

Se ha integrado un Modelo de Equidad de Género que busca responder a las condiciones de las organizaciones cooperativas, especialmente con el enfoque de hacer que converjan los principios y valores cooperativos que se articulan con la equidad de género de manera natural, pero culturalmente hay mucho por hacer. Este modelo se encuentra en revisión de organismos académicos de los que esperamos su respaldo para que la congruencia de operación de la perspectiva que se ha venido planteando tenga solidez y rigor metodológico.

 ¿Qué retos a corto, mediano y largo plazo hay para las mujeres cooperativistas?

Un primer reto es operar en su totalidad el modelo que está diseñado para desarrollarse en tres etapas:

  • Sensibilización e introducción al tema
  • Equidad de Género en el contexto cooperativo
  • Hacia la certificación cooperativa en equidad de género

Hemos empezado a trabajar en la primera etapa y paralelamente a hacer vínculo con organizaciones cooperativas y académicas en el tema para el tejido de redes que nos permita sumar esfuerzos y consolidar la presencia.

Otro reto es establecer plenamente un posicionamiento como país ante el Comité Regional de Equidad de Género de América, para articular las líneas estratégicas y aportar a los desafíos de la década cooperativa.

Un reto más es documentar la experiencia que se va construyendo, nos encontramos durante la búsqueda de material para el Modelo que no hay información del tema en el sector, para la formación de la cultura de equidad de género necesitamos ir dejando testimonio del camino metodológico recorrido.

¿Qué próximas actividades tiene programadas el Comité de Equidad de Género?

  1. Para el CEG México, la articulación con las líneas estratégicas del Comité Regional de América y el arranque de la operación del Modelo en las organizaciones que integran el CEG México y la promoción de nuevos integrantes.

Capacitación en temas vinculados con la Equidad de Género tanto de manera interna como externa.

Impulsar la organización de espacios de trabajo virtual, ya sean seminarios o videoconferencias, aprovechando la experiencia generada por Jovenmex.

Esto se ira acordando en las reuniones del CEG México.

  1. Para la Confederación, la conformación de un Comité Directivo que respalde la continuación de las actividades como el desarrollo de los siguientes talleres al interior de la USCADEH y el inicio en la USCADEO y la organización de Jornadas vinculadas a días conmemorativos como el Día del Hombre, la consolidación del Círculo de Mujeres y el impulso a Colectivos de Hombres.

Además del impulso a iniciativas de emprendedurismo social que fortaleza el desarrollo comunitario.

Algún mensaje que quieras enviar a todas las mujeres cooperativistas?

Que nos acompañemos en la construcción de una cultura de equidad de género, que no es exclusiva de mujeres, que el compromiso de trabajar articuladamente mujeres y hombres en nuestros propios proceso será la base para hacer de las cooperativas verdaderos espacios para vivir mejor.

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